EL FUTURO
DE ARAGÓN
EN JUEGO
Por primera vez en Aragón, vamos a votar en unas elecciones anticipadas. El próximo 8 de febrero nos enfrentamos a una cita electoral inédita. Aragón era una excepción en la política española. Nunca ha habido mayorías absolutas y eso ha hecho necesario que los gobiernos aragoneses siempre se hayan basado en el acuerdo y el consenso entre diferentes partidos.
El bloqueo entre los partidos de derechas, que han sido incapaces de alcanzar acuerdos, nos ha dejado sin presupuestos en 2025 y 2026 rompiendo la larga historia de consensos en la política aragonesa.
Ante esta situación las CCOO Aragón no queremos ser espectadores, queremos participar en la campaña electoral haciendo propuestas que mejoren la vida de la clase trabajadora y de la mayoría social. Hay que ganar el relato porque lo que está en juego no son solo unos escaños, sino nuestro modelo de vida y nuestros derechos frente a la amenaza de retroceso que representan las derechas varias si vuelven a tener la capacidad de formar gobierno.
Unas elecciones en un contexto global de impunidad
La novedad de estas elecciones anticipadas es que no coinciden con ninguna otra y eso genera dos situaciones contrapuestas, mucha incertidumbre y una gran oportunidad. La incertidumbre ante el nuevo escenario es que existe el riesgo de que baje la participación lo que hace más necesario que nunca movilizar a la clase trabajadora. La oportunidad es que entre todos y todas consigamos que la campaña electoral se base en proponer y debatir sobre la realidad y las necesidades de Aragón.
Ya sabemos que nuestra tierra no es una isla ni una burbuja y mucho menos en un contexto de alta polarización y de estrategias de partido coordinadas a gran escala.
Estamos en un periodo histórico en el que están sucediendo acontecimientos inéditos. Vivimos en un contexto geopolítico convulso e inestable en el que la utilización del poder económico como poder político ya no es invisible; se expresa continuamente y con total impunidad. En el que los más poderosos no dudan en usar la fuerza para imponerse en nuevas áreas de influencia y mantener sus privilegios acabando con la democracia si es necesario. Ello conduce al mundo hacia un nuevo orden en el que no sólo manda el más fuerte, sino también el más rico.
Agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza en la Avenida Nicollet el 24 de enero de 2026. Esto ocurre tras la muerte por disparos del residente de Minneapolis Alex Pretti. Pretti es la segunda persona asesinada y la tercera persona baleada por agentes federales en Minneapolis en un mes. Fotografía: Chad Davis.
Agentes del ICE y de la Patrulla Fronteriza en la Avenida Nicollet el 24 de enero de 2026. Esto ocurre tras la muerte por disparos del residente de Minneapolis Alex Pretti. Pretti es la segunda persona asesinada y la tercera persona baleada por agentes federales en Minneapolis en un mes. Fotografía: Chad Davis.
«No se juegan solo unos escaños, sino nuestros derechos ante el retroceso que supondría que las derechas vuelvan a gobernar»
Fotografía: Pablo Ibañez, Arainfo.
Fotografía: Pablo Ibañez, Arainfo.
El 8F se decide en Aragón
En el ámbito estatal el modelo político del bipartidismo hace tiempo que paso a mejor vida. Algo que no tenía que ser malo ya que ganábamos en pluralidad, pero que ha provocado una gran inestabilidad en las instituciones ya que se ha demostrado que no hay una cultura política de búsqueda de consensos entre diferentes como si ocurre en otros países y evidentemente así es muy difícil gobernar. Además, sufrimos una crispación extrema, en muchos casos artificial, para conseguir un cambio político que las urnas no les dieron a las derechas.
Pero convendría no olvidar que quien tiene que formar gobierno tras el 8F son los de aquí, no los que vienen unos pocos días sin saber muy bien ni donde están. Serán quienes elijamos las y los gestionen la educación, la sanidad, los servicios sociales, las políticas de vivienda, transporte, infraestructuras y medioambiente o el desarrollo de la economía productiva, el impulso de un mercado de trabajo de calidad, el fortalecimiento de las relaciones laborales y la lucha contra la siniestralidad y por la igualdad entre hombres y mujeres. O sea, las políticas que garantizan un estado del bienestar de calidad y para toda la gente, mejoran nuestros derechos sociales o persiguen unos empleos seguros y estables.
Por potentes que sean los mensajes nacionales o internacionales no nos resignamos a ser un escenario más de la política nacional. El 8F no se elige un gobierno para España y menos para Madrid, se elige el futuro político de Aragón. Y eso es asunto nuestro.
«Elegimos quién gestionará en Aragón los servicios públicos, la economía productiva, el empleo de calidad, las relaciones laborales, la seguridad y la igualdad»
67 propuestas para el debate electoral
Las CCOO de Aragón somos un sindicato que quiere influir en todos los aspectos que afectan a los y las aragonesas. Es imprescindible señalar cuáles son los principales problemas y las prioridades para la clase trabajadora de cara a la cita electoral. Y como llevamos haciendo desde las elecciones de 2015 hemos querido participar en estas elecciones autonómicas con nuestra voz y nuestra propuesta elaborando el ya tradicional documento de “67 propuestas para 67 escaños”.
Y porque nos metemos en un terreno que parece que es sólo de los partidos, porque los sindicatos tenemos reconocimiento constitucional y estatutario, porque representamos al mundo del trabajo organizado y tenemos legitimidad, porque los y las trabajadoras nos eligen de forma mayoritaria en las elecciones sindicales. Por tanto, somos un actor fundamental en la configuración de las políticas económicas, laborales y sociales.
Esa es la razón fundamental de querer intervenir en el proceso de debate electoral presentando propuestas, 67. Queremos partir de dos premisas, la primera que sabemos que las políticas de los diferentes partidos no son iguales y podemos visualizar cuales se acercan más a los intereses de nuestra gente. La segunda que, independientemente del resultado de las elecciones, creemos que las Comisiones Obreras de Aragón debemos ser tenidas en cuenta por quienes primero se presentan a las elecciones autonómicas y después acaban teniendo la responsabilidad de formar gobierno.
El marco actual se caracteriza fundamentalmente por un aumento de las desigualdades en un contexto de crecimiento económico. Si no aprovechamos ahora para mejorar la vida de la mayoría social cuando vengan dificultades será imposible. Por ejemplo, la abultada subida de los beneficios empresariales refleja el desigual reparto de la riqueza generada por la clase trabajadora ya que no se traslada como debería ni a mejoras sociales ni a mayores subidas salariales.
«Las políticas de los diferentes partidos no son iguales y podemos visualizar cuales se acercan más a los intereses de nuestra gente.»
Contra la desigualdad y el retroceso democrático
Por eso la lucha contra las desigualdades es un eje principal de nuestras propuestas. Y en lo que se refiere a las competencias del Gobierno de Aragón la mejor manera de luchar contra esas desigualdades es el refuerzo de unos servicios públicos de calidad. Así desde las CCOO de Aragón entendemos que ahondar en políticas de privatización de los servicios públicos, especialmente en políticas sociales, educativas y sanitarias o la descapitalización de los recursos públicos de las Administraciones son, no sólo ataques a los derechos de ciudadanía y a los principios de solidaridad, que sustenta nuestro Estado Social, sino palancas que profundizan en una sociedad cada vez más desigual.
Al mismo tiempo, hay que poner el foco sobre el riesgo de retroceso democrático que sufrimos en Aragón con la presencia institucional de la ultraderecha. Son un peligro para nuestros derechos, nuestro autogobierno y para la democracia.
Allí donde están promueven iniciativas que son un ataque directo a los derechos de las mujeres y a una convivencia democrática y plural, como ha ocurrido con la eliminación inédita de espacios de participación alcanzados por el diálogo social, la constante criminalización de la inmigración o el revisionismo en torno a las leyes de memoria histórica que no dejan de ser intentos de ruptura de la convivencia democrática de nuestro país.
Hay que intentar que el resultado de estas elecciones sirva de dique de contención para la extrema derecha defendiendo la tolerancia y el entendimiento, frente a aquellos que intentan llevar a cabo una involución en nuestras vidas. Es nuestro deber como sociedad impedir que en este país haya una vuelta atrás respecto a derechos y libertades.
Ante la amenaza que representa la ultraderecha, tenemos que poner como primer baluarte de la convivencia entre distintos y de la pluralidad la concertación social. Las fuerzas democráticas que se presenten a estos comicios deben comprometerse con el diálogo con los agentes sociales y las organizaciones que componen la sociedad civil. La apuesta por el diálogo es una apuesta por políticas de consenso frente a políticas de crispación y frentismo. El sindicato no solo negocia convenios, sino que es un agente político que frena los "discursos de odio" y la deslegitimación de la democracia.
«Las ultraderechas suponen un ataque directo a los derechos de las mujeres, a la convivencia democrática, al diálogo social, a la memoria histórica y fomentan la constante criminalización de la inmigración»
La clase trabajadora, llamada a participar
Es imprescindible hacer un llamamiento para que trabajadores y trabajadoras y la mayoría social acudan de manera masiva a las urnas en defensa de sus intereses. Hay que empujar por un cambio político el próximo 8 de febrero, hay que llamar a la participación de la clase trabajadora y de la mayoría social para conseguirlo.
Pero independientemente de lo que ocurra las CCOO de Aragón no dejaremos de trabajar por mejorar la vida de las personas a través de herramientas como la negociación y el acuerdo en el diálogo social y también de la presión y la movilización para defender los derechos de la clase trabajadora y de las mayorías sociales.
Manuel Pina Lasheras.
Secretario General de las CCOO de Aragón.
